APUNTES CIUDADANOS: MERITOCRACIA POLÍTICA

Opinión 08/11/2020 Por Alejandro Rojo Vivot
El humor político siempre estuvo presente en la historia argentina con distintas publicaciones con distintos y grandes autores, donde Alejandro Rojo Vivot (1) en este texto nos da ejemplos de ellos. HUMOR, POLÍTICA Y AFINES CCXLII.
Caras y Caretas Contratapa 11 de marzo de 1933

FOTO: ARV. REVISTA CARAS Y CARETAS, CONTRATAPA. BUENOS AIRES, 11 DE MARZO DE 1933

“(…) No se trata aquí de la similicadencia [2] que Lichenberg [3] ha hecho popular con la frase ʻBaños nuevos curan bienʼ, que nos recuerda en el acto al refrán Escobas nuevas barren bien, con el que tiene de común varias palabras, a más de la estructura general. Seguramente surgió esta frase en el cerebro del divertido pensador como una imitación del conocido proverbio. [4] Es, pues, una alusión al mismo. Por medio de esta alusión se nos indica algo que no es expresado directamente; esto es, que en el efecto de los baños medicinales interviene un factor totalmente distinto de las cualidades constantes del agua termal”. [5]

 

Sigmund Freud (1856-1939)

 

En el primer centenario de Argentina se mantenían diversas y profundas divergencias políticas y, al mismo tiempo, se fueron logrando avances formales en cuanto al sistema democrático de gobierno.

Ya habían dejado de editarse dominicalmente El Mosquito (1963-1893), el semanario [6] satírico burlesco de gran influencia como Don Quijote (1884-1905), que sufrió persecuciones y censuras por su humor, sobre todo por las caricaturas políticas; los sesgos autoritarios y los intentos de imponer un pensamiento único se mantenían y llegaron al Siglo XXI.

En ese contexto, la literatura con foco en el humor político y costumbrista del Siglo XIX, se publicaron El Gaucho Martín Fierro (1872) y La vuelta de Martín Fierro (1879), del periodista, escritor, abogado y político José Rafael Hernández (1834-1886).

También, por caso, la obra de Roberto Jorge Payró: “Tatita, inspirado por don Inginio, según supe después –y aquí comienza la realización de los misteriosos proyectos de éste-, declaró un día que la enseñanza de don Lucas [7] era demasiado rudimentaria para prepararme al porvenir que me estaba deparado, y que había resuelto hacerme ingresar en el Colegio Nacional de la Provincia, antesala de la Facultad de Derecho, a la que me destinaba, ambicionando verme un día doctor, quizá ministro, gobernador, presidente… Recuerdo que, al comunicarme su decisión, lo hizo agregando juiciosas consideraciones.

-El saber no ocupa lugar. [8] Pero no es eso sólo. En la ciudad te relacionarás muy bien, gracias a mis amigos y correligionarios y una relación importante, una alta protección, valen más en la vida que todos los méritos posibles. [9] También, sepas o no sepas, el título de doctor ha de servirte de mucho. Ese título es, en nuestro país, una llave que abre todas las puertas, sobre todo en la carrera política, donde es imprescindible, cuando se quiere llegar muy lejos y muy alto. Algunos han subido sin tenerlo, pero a costa de grandes sacrificios, porque no ostentaban esa patente de sabiduría que todo el mundo acata. Pero, en fin, aunque no llegaras a ser doctor, siempre habrías ganado, en la ciudad, buenas cuñas para los momentos difíciles y para el ascenso deseado, conociendo y conquistándote a los que tienen la sartén por el mango y pueden ʻhacerte canchaʼ cuando estés en edad”. [10]


[1] Participante principal de la investigación: “El voto nominal en la Provincia de Tierra del Fuego”. Asociación por los Derechos Civiles (ADC). Buenos Aires, Argentina. (2006). 
[2] Cuando se utilizan dos palabras finales con sonidos semejantes; a veces es un recurso humorístico.
[3] En esta obra Freud lo cita asiduamente pudiéndose observarse a la influencia intelectual del célebre escritor y filósofo alemán, vigente aún el Siglo XXI.
[4] Es una paremia, es decir, una inteligente sentencia breve, a veces, con algún dejo humorístico; en tal sentido recuérdese a Sancho Panza.
[5] Freud, Sigmund. El chiste y su relación con lo inconsciente. Biblioteca Nueva. Tercera edición. Tomo I. Página 1070. Madrid, España. 1973.
[6] En una época fue diario y el humor se mantuvo en las ediciones dominicales.
[7] Docente rural.
[8] Con sentido humorístico, Como Cervantes, Payró intercala dichos y refranes como verdades de a puño.
[9] Humor sarcástico, que bien sigue siendo válido bien entrados en el Siglo XXI.
[10] Payró, Roberto A. Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira. Losada. Cuarta edición. Páginas 32 y 33. Buenos Aires, Argentina. 14 de abril de 1957.

Por Alejandro Rojo Vivot - Escritor.

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