
Los Padres de una Campeona Mundial. "Nuestro trabajo fue acompañarla”
Guillermo Pérez Luque
En el marco de la visita de Candela Francisco a El Calafate, Ahora Calafate dialogó con Agustín y Lorena, sus padres, quienes ofrecieron un relato profundamente testimonial sobre el camino recorrido junto a su hija desde los primeros pasos en el ajedrez hasta una carrera que hoy la posiciona como una de las referentes del país.
La historia no comienza en un club ni en un torneo, sino en un comedor comunitario. Durante años, la familia colaboró todos los sábados en un espacio solidario en Villa Rosa, acompañando a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. En ese contexto, una muy pequeña e inquieta Candela encontró casi por casualidad el ajedrez.
Lorena recordó que todo surgió al ver un cartel que anunciaba clases los sábados por la mañana. Candela probó, le gustó y quiso volver. Sin presiones, sin objetivos deportivos definidos, solo como un espacio de juego, socialización y disfrute. Con el tiempo, comenzaron a aparecer las primeras medallas, los primeros torneos y también las primeras señales de talento.


El punto de inflexión llegó con un viaje a lo que luego descubrirían que era un torneo nacional. Candela terminó tercera y, a partir de allí, la familia entendió que había algo más que un pasatiempo. Empezaron entonces los viajes, los kilómetros recorridos cada fin de semana, los torneos en escuelas de Capital y una rutina familiar que se fue organizando alrededor del ajedrez.
Agustín explicó que, desde el inicio, tomaron una decisión clara como padres. “Jamás le exigimos resultados. Desde el primer día le dijimos: nosotros te acompañamos en el proceso, lo único que te vamos a pedir es que des lo mejor de vos”. Para la familia, el éxito nunca estuvo asociado a un puesto en el podio, sino a la felicidad y al compromiso con lo que Candela elegía hacer.
Esa mirada se mantuvo incluso cuando llegaron los títulos. Campeonatos argentinos, sudamericanos, panamericanos y, finalmente, el campeonato mundial juvenil. Lorena contó que, cuando Candela expresó su deseo de ser campeona del mundo, la familia tuvo que reorganizar su vida cotidiana, sin dejar de priorizar la educación y el equilibrio personal.
A lo largo del testimonio aparece de manera constante la fe como sostén del recorrido. Agustín señaló que todo lo vivido forma parte de una convicción profunda y de una historia familiar atravesada por la resiliencia. Para ellos, el ajedrez también refleja la vida, en la que se puede ganar, perder o empatar, pero siempre hay que seguir adelante.
Al cerrar la entrevista, Agustín y Lorena dejaron un mensaje dirigido a otras familias, más allá del ajedrez y del deporte. Invitaron a acompañar a los hijos en sus procesos, a impulsar sus sueños y a valorar el esfuerzo por encima de los resultados. En sus palabras, el verdadero logro no es ser el mejor, sino dar lo mejor, con amor, constancia y acompañamiento.






Teatro leído en el Centro de Jubilados Koraikén: herramienta para ejercitar la memoria y disfrutar en comunidad

Causa de los bebés fallecidos: "Tenemos una convicción formada de que hubo una negligencia importante"

Hallan en Santa Cruz una planta fósil de 150 millones de años con una preservación única en el mundo

Santa Cruz concentra la mayor red de áreas protegidas forestales del país, y un estudio demuestra su efectividad

Municipio va a la Justicia Civil para intentar recuperar las tierras del "23 de Abril”

Patrimonio Mundial: Cueva de las Manos abre su convocatoria de voluntariado

El salmón chinook será el eje de las primeras acciones entre el Gobierno y Fundación Anfibia




