
La Anónima, una de las principales cadenas de supermercados del país, enfrenta un deterioro simultáneo en dos frentes clave de su negocio: la caída del consumo en sus tiendas y un fuerte aumento de la morosidad, que se multiplicó casi siete veces en un año. La compañía registró un cargo por incobrabilidad de $19.255 millones, frente a los $2.830 millones del mismo período del ejercicio anterior, un salto que impactó de lleno en sus resultados y expuso el deterioro de la cadena de pagos en un contexto de menor poder adquisitivo y mayor fragilidad financiera de los clientes.


















