La nueva estimación demográfica oficial calcula que en 2035 el departamento cuya capital es El Calafate prácticamente tendrá la misma cantidad de habitantes que la actual, estimada en base a la proyección del censo 2022. El dato contrasta fuertemente con la historia reciente de una región que entre 2001 y 2010 tuvo el mayor ritmo de crecimiento departamental del país. La fuerte caída de la natalidad y el cambio en los movimientos migratorios de Santa Cruz ayudan a explicar la nueva tendencia, a lo que se suma la metodología utilizada para proyectar poblaciones departamentales.