APUNTES CIUDADANOS: PINGÜINOS

Opinión 02 de agosto de 2020 Por Alejandro Rojo Vivot
Una novela histórica de obligatoria lectura, nos dice Alejandro Rojo Vivot (1), para leerla en voz alta y entre varias personas, especialmente jóvenes. HUMOR, POLÍTICA Y AFINES CCXXVIII.
Anatole France La isla de los pinguinos Editorial Hesperia Madrid sin fecha de edición

FOTO: ARV.  ANATOLE FRANCE. LA ISLA DE LOS PINGÜINOS.  EDITORIAL HESPERIA.  MADRID

“No exigimos de nuestros ejemplos cartas de nobleza; no nos preocupa su procedencia y sí solamente su calidad como tales chistes, siéndonos suficiente para acogerlos el que cumplan su cometido de despertar nuestra hilaridad y sean dignos de nuestro interés teórico”. [2]

 

Sigmund Freud (1856-1939)

 

Con cierta frecuencia, sobre todo la población que poco o nada lee libros, en cualquier soporte, supone que los escritores más célebres cuentan con una producción que lejos está de incluir al humor.

Este errado concepto, a veces, lo encontramos en la educación graduada donde algunos docentes proponen a varios autores casi ineludibles en los procesos de formación salteándose el desarrollo humorístico de los mismos.

El prolífero y muy difundido escritor estadounidense Raymond Thornton Chandler (1888-1959) expresó con gracejo: “Mis novelas pudieron ser mejores. Pero, de haberlo sido, no se habrían publicado”.

Es muy probable que quienes disfrutan con la lectura de ficciones, vivan en Patagonia, se interesan por la historia política, reconozcan la importancia de los valiosos aportes de quienes comenzaron a descender de las torres de marfil inaugurando el mote de intelectuales, ocupándose de los problemas sociales y políticos de su época, conozcan cabalmente la amplia y diversa obra de Anatole François Thibault (Anatole France) (1844-1924), Premio Nobel de Literatura (1921).

Su accionar político fue de noble valía ya que muchas veces sumó sus aportes literarios; fue cofundador de “La Liga de los Derechos del Hombre” (1916), propuso la separación del Estado de la Iglesia Católica, bregó por los derechos de los obreros, etcétera.

En la genial y muy divertida sátira política histórica de Francia, editada por primera vez en 1908, trasladable al resto de la humanidad, una de las primeras y muy graciosa secuencia sucede en una isla redonda al extremo sur del Océano Austral, donde el misionero Meal, de noventa y siete años de edad, “casi ciego”, llega a las costas descubriendo a un grupo de pingüinos, a los que bautiza creyendo estar frente a seres humanos.

Cuando vuelve a su país se lleva a la rastra la isla entera hasta Bretaña con sus habitantes que “conservaban algunos rasgos de su primitiva naturales”, aunque el agua bendita los había convertido en individuos aunque “mostraban inclinación a mirar de lado y se balanceaban sobre sus muslos excesivamente cortos; su cuerpo quedó revestido de plumón fino”. [3]

Una vez establecidos reviven la historia de Francia con la oportunidad de cambiarla en algunos sentidos, pero…

Es un libro altamente recomendable para los jóvenes como para los más eruditos estudiosos; es de fácil y amena lectura y aplicable en muchos sentidos al Siglo XXI.

También vale la pena repasarlo pues el placer revive y se acrecienta.

Ojalá que haya grupos que se reúnan para leerlo en voz alta, mirándose a los ojos, reflexionando y riéndose al mismo tiempo. Los aquelarres de la intolerancia y del pensamiento único no se animarán a entrar aunque aguardarán afuera.

[1] Integrante sudamericano del “Estudio Internacional Comparado de Estrategias de Generación Ingresos en Forma Independiente por parte de Personas con discapacidad”. Universidad de Calgary, Canadá y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Dicho trabajo lo realizó en la Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Colombia, Uruguay, USA y Canadá. Publicada en inglés por Captus Press Inc, Canadá. (1992).
[2] Freud, Sigmund. El chiste y su relación con lo inconsciente. Biblioteca Nueva. Tercera edición. Tomo I. Página 1053. Madrid, España. 1973.
[3] France, Anatole. La isla de los Pingüinos. Editorial Hesperia. Página 41. Madrid, España. Sin fecha de edición.

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